Barcelona cosmopolita


Un museo al aire libre

Barcelona es un museo al aire libre. Se puede visitar en autobús, en bicicleta o a pie, disfrutando de sus calles llenas de vida. Existen muchas maneras de conocer la ciudad y hay propuestas para quien le interese una vertiente cultural, el que quiera disfrutar de una oferta más lúdica o para quien esté pensando dónde realizar sus compras.

Barcelona es una ciudad para recorrer a pie. Hay paseos y recorridos fascinantes con una mezcla de culturas y artes.

Para comenzar puede hacer un clásico recorrido por el Parc Güell y sus balcones que tienen una maravillosa panorámica de la ciudad. Luego para continuar en el ambiente de la arquitectura de principios de siglo, ir a visitar la gran iglesia del mismo creador, Gaudí, La sagrada Familia, pues hace más de un siglo está en construcción y es imponente.

Más adelante si la creación de Gaudí le gusta, puede ir a Gràcia, en este barrio se encuentran varias casas maravillosas para conocer: Casa Batllo y Casa Milà, audacia y estilo reunidos. Desde allí no está muy lejos de la mítica Rambla donde encontrará todo el exotismo barcelonés, con cafés y retratistas curiosos. La plaza Reial está a un lado de la Rambla, allí podrá tomar nota de los lugares más divertidos de las noches barcelonesas. Si aún tiene tiempo y le gusta el arte, no puede perderse el museo Miró, Caixa fòrum con su enorme colección de arte contemporáneo y el museo Picasso con muchas obras de la etapa azul y la rosa.


Cómo visitar la Ciudad

Visitar la ciudad de Barcelona resulta muy cómodo si aprovecha las ventajas que le ofrecemos y sigue algunos consejos básicos.

Con la Barcelona Card podrá utilizar sin límite los transportes públicos y disponer de más de cien descuentos válidos para teatros, locales de ocio, restaurantes y transportes singulares.

Con el Barcelona Bus Turístic disfrutará con dos rutas que le llevarán por los rincones más emblemáticos de la ciudad. Si decide conocer Barcelona a pie, no se pierda los Walking Tours.

Estos productos y otros servicios a medida se pueden adquirir en diversos puntos de la ciudad.


Zonas de interés

Le presentamos una selección de zonas de interés que no se puede perder. En esta sección encontrará las principales áreas de la ciudad presentadas por temáticas o por barrios. Las propuestas son variadas, unas más culturales y otras más lúdicas.

Cada barrio tiene sus atractivos. En este apartado encontrará información detallada de los monumentos que puede visitar, así como su situación en el plano. Algunos de éstos, por su especial interés, están ampliados con descripciones útiles para conocerlos mejor.

Hay mucho por ver y, para aquellos que deseen planificar bien su visita a la ciudad, ofrecemos una manera ordenada de acercarse a ella. El tiempo que decida dedicar a cada zona depende de su interés en cada temática o actividad. Las principales zonas de interés son:

»    Gaudí
»    Modernismo - "El Quadrat d'Or"
»    La Rambla y el Raval
»    Barrio Gótico
»    Barrio de la Ribera
»    Parque de la Ciutadella
»    Puerto, Barceloneta y Vila Olímpica
»    Montjuïc
»    Diagonal y Pedralbes
»    Tibidabo y Parque del Laberint d’Horta
»    Glòries y Parque del Fòrum
 

Barcino, La Barcelona Romana

La antigua colonia romana se fundó entre los años 15-10 a.C., en tiempos del emperador Augusto. La ciudad se construyó sobre una pequeña colina y ocupaba una superficie de 10 hectáreas; por lo tanto, era una ciudad pequeña que debió tener como máximo unos 1.000 habitantes.

El espacio urbano estaba rodeado por unas murallas con cuatro puertas de entrada. Éstas se localizaban en los ejes de las principales calles, la decumanus maximus y la cardo maximus que se cruzaban justo en el centro de la ciudad, donde se hallaba el fórum o plaza pública. También había los distintos edificios públicos, como el templo, la basílica y la curia, donde se reunía el Ordo Decurionum o senado municipal, y las tabernae o tiendas, donde se vendían todo tipo de productos que llegaban a través de los diversos puertos del Mediterráneo. Cerca del fórum se situaban las termas o baños públicos. Desconocemos la existencia de demás construcciones públicas propias de las ciudades romanas como el teatro, el anfiteatro o el circo.

La ciudad de Barcino se abastecía de agua a partir de dos acueductos que transportaban el agua, uno desde el río Besòs y el otro desde Collserolla. Fuera de la ciudad y a ambos lados de los caminos había las tumbas y los mausoleos, como por ejemplo la necrópolis conservada en la pl. Vila de Madrid.

En el siglo IV se construyó una nueva muralla adosada a la parte externa de la anterior y reforzada con torres de defensa. Las puertas disponían de tres aperturas, un paso central dedicado al tráfico rodado y dos laterales para los peatones que llegaban a la ciudad a través de las distintas vías y caminos.


Barcelona Medieval (Románica y Gótica)

Barcelona, ciudad que en la alta edad media recibió las influencias del mundo islámico y de la Europa carolingia, desarrolló un papel fundamental en toda la cuenca mediterránea en la época gótica. Como capital de Catalunya llegó a regir un amplio territorio que incluía puntos tan distantes como Sicilia y Atenas.
Barcelona fue en la época medieval un centro importantísimo de comercio en todo el Mediterráneo. De esta época floreciente que abarca los siglos XIII, XIV y XV, quedan muchos testimonios en la ciudad.

La historia de la Barcelona medieval puede leerse hoy de forma plena en su urbanismo y en los importantes edificios románicos, y sobre todo góticos, que explican su pasado y la convierten hoy en una de las ciudades europeas con una historia más presente. Buena muestra de ello se aprecia aún cuando paseamos por el barrio gótico.

Un paseo que le lleva a comprender las sucesivas ampliaciones de los recintos de murallas que acompañan su crecimiento en la época medieval. Un paseo que le permite descubrir el importante papel que jugaron en aquella época las instituciones, así como la parte gótica del edificio del Ajuntament o del Palau de la Generalitat; el papel de la monarquía y de la nobleza, con el palacio real y los palacios nobles de la calle Montcada; el papel de la Iglesia, con la catedral y sus templos, muy ligados también a los gremios de la burguesía, como Santa Maria del Mar, por ejemplo.

Del mismo modo, el papel que jugó la ciudad de Barcelona, desde un punto de vista comercial, queda patente en edificios como las Drassanes (atarazanas) o la Llotja (lonja), que reflejan una clase burguesa que se abrió con potencia al mundo, así como las instituciones asistenciales, como el Hospital de la Santa Creu o la Pia Almoina. Los monasterios situados entonces fuera de la ciudad, como el monasterio románico de Sant Pau del Camp, o bien el monasterio gótico de Santa Maria de Pedralbes, son testimonio del pasado de la urbe.

Todo ello hace que Barcelona sea una de las ciudades artísticamente más ricas de Europa en patrimonio medieval, que el visitante puede descubrir hoy, mediante un recorrido extraordinario.


Barcelona Modernista

El Eixample de Barcelona, una extensión de la ciudad proyectada por el ingeniero Ildefons Cerdà e iniciada en 1860, es sin lugar a dudas, uno de los espacios urbanos más singulares dentro del contexto europeo y mundial.

La personalidad de Barcelona está, en gran parte, en la trama única del Eixample (ensanche) y la suma de aportaciones de pequeña dimensión pero de gran calidad que ha llenado esta trama. Esta huella no está uniformemente repartida, sino que aparece concentrada en un sector relativamente pequeño articulado alrededor del eje central del Passeig de Gràcia.

Esta zona privilegiada del Eixample, el Quadrat d'Or (cuadrado de oro), está delimitada por la calle Aribau y el paseo de Sant Joan, las rondas de Sant Pere, Sant Pau y Universitat y la avenida Diagonal. La consolidación del Quadrat d’Or como centro burgués de Barcelona producida durante la última década del siglo XIX y la primera del XX, coincidió con la aparición y difusión del Modernismo, de modo que este espacio privilegiado se convirtió en el centro de la Barcelona modernista; no obstante, también pueden encontrarse muestras de arquitectura modernista en otras zonas de la ciudad.

Un paseo atento por el Quadrat d’Or nos permitirá admirar una inmensa cantidad de riquezas arquitectónicas, fruto del desplazamiento de la residencia burguesa desde la ciudad antigua hasta el Eixample central, hacia el 1900. El Quadrat d’Or es un auténtico museo al aire libre y no resulta difícil realizar en esta área una selección de edificios de viviendas de interés arquitectónico. En las páginas siguientes recomendamos especialmente algunos de los edificios más notables del Modernismo barcelonés.


Barcelona Contemporánea

La Barcelona del siglo XX y XXI es una ciudad moderna, con nuevas zonas urbanizadas que se han convertido en un referente europeo. El desarrollo urbanístico de Barcelona, desde la reinstauración democrática, ha sido un proceso meticuloso y progresivo. Las áreas olímpicas de Montjuïc, Diagonal, Vall d’Hebron y Poblenou se proyectaron con criterios de calidad. La integración de nuevas infraestructuras, como las Rondes, representó un acontecimiento fundamental para la ciudad. Las transformaciones urbanísticas y el éxito de los JJOO pusieron a Barcelona en el mapa del mundo y su manera de hacer se sintetizó como “Modelo Barcelona”.

La máxima centralidad metropolitana la constituye el frente marítimo. La reutilización de este espacio es uno de los argumentos principales del proceso de transformación. La Vila Olímpica y el Port Vell son proyectos que han tenido la capacidad de abrir la ciudad al mar, a través de la creación de lugares utilizados como los escenarios principales de las actividades urbanas.

La costa puede dividirse en dos áreas tomando como referencia la montaña de Montjuïc. La primera, al sur, el Delta del Llobregat. En levante, el Delta del Besòs se convertirá en el nuevo espacio residencial, lúdico y de actividades económicas de la ciudad, con la ejecución de planos y proyectos como la apertura de la Diagonal, el Front Marítim, el distrito llamado 22@, y en el que el Fòrum Universal de les Cultures (2004) ha sido uno de los puntos culminantes.

La transformación urbanística de Barcelona es un proceso que convierte la ciudad en un espacio más equilibrado, del que la sostenibilidad y la diversidad constituyen piezas claves.